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miércoles, 14 de octubre de 2015

Brugge Dentelle


Cuando Aida me dijo que iban de vacaciones a Bélgica, la contesté con mi ya habitual "Tráeme un queso!". Y así lo hizo mi buena amiga aunque con mucho esfuerzo.

Buscó en todos los establecimientos y preguntó a locales, pero lo único que la decían era que allí de lo que entendían era de cerveza y chocolate.
No dándose por vencida, finalmente encontró uno en la tienda del Museo de la Cerveza de Brujas.

Bélgica es el paraíso de los amantes de la cerveza, donde existen más de 1.000 variedades diferentes

Se trata de la última creación de la Quesería Brugge Kaas, localizada en la cuidad de la que toma su nombre Brujas (Brugge), capital de la provincia de Flandes Occidental, donde comenzó la tradición quesera del país.

Es un queso elaborado con leche de vaca pasteurizada, que presenta una fina corteza comestible, de textura aterciopelada. Su dibujo hace referencia a su nombre "Dentelle", homenaje a los famosos encajes bordados que se elaboran desde antaño en la ciudad.



Presenta al corte una pasta blanda y muy cremosa, que se deshace fácilmente en la boca.


Aunque de aroma ligeramente ácido, tiene un delicioso y suave sabor láctico y mantecoso.


Este queso se vende en un pequeño formato de unos 150 gramos, en una cajita cuadrada de cartón decorada con los dibujos de los encajes belgas que hacen honor al queso. Un bonito regalo con el que obsequiar a los buenos amigos!

Aida y familia durante su viaje a Bélgica, país que recomiendan visitar por su arquitectura, su historia, su gastronomía y su cerveza!

jueves, 8 de octubre de 2015

Moncedillo


Hacía tiempo que estaba deseando ir a Mercado de Motores. Había visto fotografías y leído artículos que no hacían más que incentivar mis ganas de visitarlo. Así pues, en uno de nuestros insólitos fines de semana en la urbe, decidimos conocerlo.

En el último pasillo, encontré el puesto de Quesos Moncedillo. Miento si digo que no iba buscándolo con ansia.

Mercado de Motores, se celebra un fin de semana al mes en el Museo del Ferrocarril de Madrid.

Había indagado sobre su historia, y allí mismo me encontré con Joaquín y Esther, dos grandes profesionales del mundo cinematográfico, que algo ahogados por la crisis del sector, decidieron poner en marcha un proyecto personal al que se han volcado en cuerpo y alma, y eso se nota, y mucho, en el resultado final de sus productos.

Puesto que Moncedillo tiene en Mercado de Motores

De sus 3 quesos, nos decantamos por el elaborado con leche cruda de oveja de pasta blanda, es decir, el queso no se prensa, sino que el desurado se produce por autoescurrido y volteos frecuentes, dando lugar a una textura mantecosa.


De color marfil con corteza natural enmohecida.
Su tiempo de maduración es de al menos 30 días. Y han sido necesarios unos 3 litros de leche por cada pieza de queso


De intensidad media, mezcla aromas de cereal con notas afrutadas, que le proporciona un sabor muy elegante dejando un regusto final con esencia a avellana.

El maridaje, tal y como los mismos productores nos indican, con fruta, tanto fresca como desecada, nos harán disfrutar completamente de este queso.

Moncedillo además elabora una crema de queso, con aroma a romero y leve toque de brandy, y un yogur de leche de oveja con un sabor pleno. No pudimos quedarnos sin probarlos, y a casa que se vinieron con nosotros.


A través de su web, encontraremos el listado de todos los establecimientos donde haceros con sus productos, todos elaborados de manera completamente artesanal:
http://moncedillo.com/tiendas/



viernes, 2 de octubre de 2015

El Suspiro de los Montes de Toledo


En mi afán por convertir este blog no sólo en un vademecum de quesos, sino en algo más personal, algo con lo que hacer partícipes a las personas que quiero, hice una lista mental con éstas, y una de las que estaba en los primeros puestos es mi abuela María. Comenzamos con el queso:

En la provincia de Toledo, a  unos 70 kms. de la capital , se encuentra la quesería La Merendera.

La Cooperativa La Merendera, regentada en su totalidad por mujeres, se encuentra en el pueblo de Los Navalmorales

En ella, elaboran un queso tierno en forma de torta que nada tiene que ver con los quesos manchegos al uso que podríamos esperar de esta región.


De leche de cabra pasteurizada, tiene un olor y sabor intenso, con toques lácticos y vegetales, típicos del cardo que se usa para el cuajo.
Carece de corteza en sí, aunque lo recubre una sustancia fina y remelosa grisácea. Es de pasta blanda presentando el mismo nivel de maduración en todo su interior debido al ligero prensado por volteo al que es sometido en su maduración.


Obligatorio comerlo untado, no por que lo digamos nosotros, sino por que así nos lo presentan desde el envoltorio.




Se vende en piezas de algo más de 1 kg. Por suerte, aguanta perfectamente en la nevera ya que nos cundirá por mucho tiempo.
Como otra opción, elaboran el mismo queso en formato más pequeño, denominándolo "quesuco", y en la actualidad también se elabora una torta de leche de oveja.


María Galán Martín, es el nombre completo de mi abuela, que el próximo 9 de octubre cumplirá 86 años.
Nacida en Santa Ana de Pusa, dejó su pueblo natal en 1954 para buscar un futuro mejor, y camino a Madrid (literalmente) dio a luz a mi padre: el segundo de los 4 niños que ha tenido con mi abuelo Federico, Gelico, para sus paisanos.
En la capital, fueron a parar a una casa del famoso barrio de Vallecas, que no tenía ni baño, ni agua corriente, y donde la única intimidad que se podía encontrar era una cortina, que separaba la cama del matrimonio de la de los chicos.
Por suerte, en los años 60 se mudaron a otro no menos famoso barrio, San Blas, a una vivienda con 3 habitaciones y baño que les pareció todo un palacio.
Allí discurrió la vida de la familia: mientras que Federico trabajaba de sol a sol, María luchaba por un futuro mejor para sus hijos, ganándose el cariñoso apelativo que tía Tita le puso: "madre coraje".
Fue allí, a los 14, que mi padre se vio obligado por su madre a matricularse en la Escuela de Formación Profesional. Con el paso de los años, mi padre lo ha valorado como una de las mejores decisiones que tomaron por él en la vida. Recuerdo y homenaje de ello, elaboró durante los cursos una percha de acero y madera con el nombre de mi abuela que aún conserva en una de las habitaciones de la casa.
No fue hasta 1973, con 44 años que conoció la playa, en un viaje en tren a Valencia. Hasta aquel momento el único ocio del que habían disfrutado era pasar el día completo en la piscina de Parque Sindical.
A finales de los 70 empezarían a dar forma a su gran sueño: compraron un terreno en Santa Ana, y construyeron con sus propias manos la casa donde tanto mis primos como yo hemos pasado los mejores momentos de nuestra infancia y adolescencia.
Nos recuerdo haciendo los cuadernillos Santillana junto a ella, y la veía por el rabillo del ojo cómo contaba con los dedos por debajo de la mesa para luego corregirnos las cuentas. Y curándonos todas las heridas en las rodillas que nos hicimos, y echándole vinagre al pobre Héctor que cada año le breaban las avispas.
Y más adelante la lata que la dimos cuando empezamos a salir por la noche al pub del pueblo y nos esperaba despierta.....
Más tarde, ya con 77 años decidió apuntarse a la Escuela para Adultos. Iba tan feliz e ilusionada con sus cuadernos y apuntes que fue una pena que la "crisis" la cerrara.
Pero desde entonces, no hay navidades ni cumpleaños que alguien no la regale libros, que no sólo lee, también copia para mejorar su letra.
Ahora, aunque cada menos debido a sus problemas de vista, también le gusta mucho el punto de cruz, y realiza desde relojes hasta paisajes del Puente Viejo del río Pusa.
 Como todas las abuelas, ella es tierna y calmada, cocina de maravilla y también da besos sonoros. Pero sobre todo es una mujer luchadora, valiente, comprensiva, moderna para su tiempo, e independiente.
Lo que más, lo que más, lo que más me gusta de ella, es que todo el mundo me dice que me parezco a mi abuela.



viernes, 25 de septiembre de 2015

Picón Bejés-Tresviso


En el pequeño pueblo de Bejés, en el Valle de Liébana, se sitúa la quesería Alles. Una de las principales en elaborar artesanalmente este queso.

Desde el Desfiladero de La Hermida, sale la angosta carretera que nos dejará en el pueblo de Bejés. Donde encontraremos en la misma quesería un pequeño museo dedicado a este queso.

El Picón Bejés-Tresviso tiene su origen en la época en la que era imposible conservar la leche sobrante del ganado, por lo que se elaboraba con la mezcla de la leche de los tres animales: cabra, oveja y vaca. Actualmente sólo en primavera podemos encontrarlo así, el resto del año, como ha sido en nuestro caso, es de leche cruda de vaca.


Es un queso de pasta azul, de corteza muy blanda y untuosa, de diversas tonalidades de marrón.
 Su interior tiene diferentes grados de cohesión, según la mayor o menor fermentación del queso. El color es blanco con zonas y vetas de color azul verdoso.

Su intenso olor nos desvela ya ese sabor picante y salado característico.



El Picón Bejes-Tresviso, con D.O.P. desde 1994, tiene una producción muy limitada, debido a lo  artesanal del proceso, que incluye su maduración en la Cueva de la Sotorraña, a escasos Kms. del pueblo de Bejés. Es aquí donde el queso adquiere su típico moho Penicillum roqueforti de forma natural, ya que la bacteria esta suspendida en la atmósfera del interior de la cueva debido a su alta humedad.


Éstas son imágenes de la Cueva de La Sotorraña donde madura el Picón Bejés Tresviso, sacadas de un post muy interesante sobre la elaboración de este queso: http://www.mulecarajonero.com/quesos-cantabria/143-queserias-cantabras/3511-alles

Mencionar que necesita su conservación en frío de manera obligada, si no se convertirá en una pasta extraña de sabor ácido.

Buscad este distintivo cuando adquiráis el queso, que hace referencia a la antigua tradición de envolverlo en hojas de árbol.

En Madrid podéis encontrarlo en los siguientes establecimientos:
- Poncelet
- La Casa de los Quesos
- Mya, Mercado de San Miguel
La Boulette


Ana y Juancar, acompañadas de Keka y Nube, en el pueblo de Bejés después de hacernos con varias piezas de este delicioso queso!!!











lunes, 21 de septiembre de 2015

Cheddar Oakwood Smoked


Este queso nació en 1987 del sueño personal de Eamonn Lonergan de crear una quesería artesanal en su granja situada en el condado de Waterford, en la verde Irlanda. Hoy, casi 3 décadas después los quesos de la Knockanore Irish Farmhouse Cheese, son conocidos internacionalmente y merecedores de prestigiosos premios.

Eamon y su mujer, Patricia, sacan adelante esta quesería artesanal ubicada en el sureste de Irlanda, juntos con sus hijos.

De entre su gran variedad de productos, éste en concreto se trata de un cheddar, queso de leche de vaca muy típico de Reino Unido e Irlanda, aunque es elaborado en muchas partes del mundo.  Madurado durante 6 meses, ha sido sometido al proceso de ahumado en caliente en un horno tradicional con madera de roble de la misma región.


El aspecto anaranjado de su corteza, nos lleva rápidamente, por su facilidad de corte, a su pasta semiblanda y algo grasa.
Su textura muy cremosa contrasta con el fuerte sabor aromático del proceso de ahumarlo, que nos deja un regusto bastante picante


Gracias a Julia y Gene, que quisieron obsequiarme con un queso original, y que a ellos les gustó mucho, de su viaje a tierras irlandesas en su visita estival a la familia Mccann.

El condado de Waterford, que se encuentra al sureste Irlanda, posee unos maravillosos paisajes


martes, 8 de septiembre de 2015

Castillo de Bujaraiza al pimentón


En el pueblo de Villanueva del Arzobispo, Jaén, ubicado en plena comarca del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, se encuentra la granja y quesería Castillo de Bujaraiza. Una explotación ganadera de toda la vida, que el matrimonio compuesto por Tomás y Ángeles sacan adelante desde el año 2011, elaborando quesos de manera completamente artesanal.



Este queso, en particular, es un semicurado en aceite de oliva y pimentón. Su leche proviene de cabras de la raza florida, autóctonas de la zona.


De pasta semidura y firme, muy consistente y de gran densidad. Su color blanco marfil, sin apenas ojos, contrasta con el color rojo del pimentón.


De sabor suave, pero claramente a cabra, al principio puede parecernos algo picante, pero rápidamente su intensidad fluctúa para dejar finalmente un regusto ácido, que lo hace un queso muy singular.

Este queso, podréis encontrarlo en establecimientos de la zona. El listado completo lo tenéis en http://castillodebujaraiza.com/web/index.php?option=com_content&view=article&id=2&Itemid=102.

Los madrileños también podemos encontrarlo en la tienda "Casa Leiro", en la calle Hermanos de Pablo, 24. ¡Probadlo, no os arrepentiréis!

Mi madre con los dueños de "Embutidos Carrasco", en el pueblo de Cazorla, quienes amablemente la asesoraron a la hora de elegir el queso.
Como dato curioso, mencionaré que este es el tercer queso con pimentón que publico en mi blog, todos donados amablemente a la causa por familiares y amigos. Esto denota lo que llaman la atención este tipo de quesos, y la verdad que hasta ahora ninguno ha decepcionado!!!!


Laura, Cristina, Elena y Domingo, natural de Quesada.
Vistas del pueblo de Cazorla.




miércoles, 2 de septiembre de 2015

Edam


Este verano nos tocó turistear por Holanda,y aprovechamos la ocasión para visitar el pueblo de Edam. ¡Vaya, igual que el queso! Exacto.
Situado al norte de la capital, se dio a conocer en la Edad Media por la celebración de su "Mercado de Quesos de Edam". Los granjeros llevaban sus productos para su pesaje, venta y exportación a todo el mundo.
Actualmente, cada miércoles de los meses de verano, se celebra una recreación histórica en el que los quesos se traen en carros de caballo o barcos, y son descargados por porteadores especializados. Los "expertos queseros" comprueban la calidad del lote y determinan el precio en base a ella.



El queso Edam se elabora con leche de vaca pasteurizada, parcialmente desnatada, y debe al menos madurarse durante 5 semanas para alcanzar todas sus propiedades.
A pesar de tener una larga historia, el verdadero Edam, el de granja, ha desaparecido, y ya únicamente se fabrica en industrias.


Es un queso de pasta semidura, prensada, lisa y amarillenta. De textura cremosa y firme que permite la facilidad del corte.
De sabor agradable, pero algo insulso, con un suave regusto especiado, puede convertirse en nuestro queso estrella como "fondo de armario", para tentempiés, desayunos, ensaladas, etc...


Los holandeses cortan el queso Edam en finas lonchas con la ayuda de esta pala especial.




Hoy en día es fácil comprarlo en cualquier supermercado del mundo, es el queso de exportación por excelencia.
Normalmente lo encontraremos recubierto de una capa de parafina roja para protegerlo del largo viaje, y con su característica forma de bola. En mi caso, al adquirirlo en el país de origen tiene su corteza natural de color amarillo y forma mas achatada.
También existe la variedad de corteza negra, que significa de gran maduración. Si tenéis la suerte de encontrarlo, no dudéis en haceros con él!


Uno de los mayores placeres de las vacaciones es comprar productos típicos de las regiones que visitamos. Holanda, con sus bonitas ciudades y sus infinitos pastos verdes saltedos de los colores de los tulipanes, la hacen un destino maravilloso para ello.